UN CUENTO EN MI BLOG

En Zona Literatura, se lleva a cabo un concurso: escribir un cuento.
Haciendo
Click en la imagen, te puedes interiorizar









El Anorak Rojo


Corrían los años 70’, se encontraba en la escuela secundaria. Los fríos no eran los de ahora!, así dicen, sabañones en las manos y las orejas, la escarcha formada por los hilos de agua de algún baldeo de veredas, las caídas y resbalones.

Necesitaba algún abrigo, por lo que una tarde con su mamá pasando por un local de ropa, le compra un anorak. El color no era de su agrado, en la escuela la aburrían con ¡se pone colorada, se pone colorada!, no dijo nada aceptó. Allí fue con su abrigo rojo, algunos compañeros destacaban ¡qué bonito!.

Biología, el establecimiento contaba con un laboratorio inmenso, que visitaban desde la primaria. Tocaba ‘la disección de la rana’. Divididos en grupos, un alumno se debía encargar de llevarla en un frasco con respiradero.

Comenzó la clase, la profe con sus indicaciones paso previo a la comprensión de la anatomía humana. Clavada sobre una tabla, tomar un escarpelo y el corte longitudinal dejarían al descubierto los órganos.

Algunos con asco, otros con risas nerviosas, anotaciones y luego a tirar el material utilizado. Parece que fue en las primeras horas de clase, los alumnos retornaron al aula, habían sacrificado a varias ranas.

Timbre de salida a las 13 horas, buscar los abrigos, guantes, bufandas…toma su anorak rojo, se lo acomoda, introduce las manos en los bolsillos…restos de ranas, sangre. No dijo nada, solo escuchó risas burlonas de dos compañeras.
Esas mismas que tomaban el pelo por su pantalón marrón y zapatillas negras, decentes, pero siempre igual.

Las ‘travesuras’ continuaron hasta el cambio de escuela de ambas.

Charlando con el terapeuta, recordó ese acontecimiento, descubriendo que el malestar se encontraba alojado en algún lugar de su cerebro, comprendiendo así su aversión al rojo y marrón.

Hoy, lo recuerda como un hecho intrascendente, cree que casi todos han pasado en alguna oportunidad por el acoso escolar.

Imagenes: Google

LAS BRASAS DE MI VIDA

Cuando las cabezas de las mujeres se juntan alrededor “del fuego”
de Simone Seija Paseyro, Uruguaya
Imagen: Google

Alguien me dijo que no es casual…que desde siempre las elegimos. Que las encontramos en el camino de la vida, nos reconocemos y sabemos que en algún lugar de la historia de los mundos fuimos del mismo clan. Pasan las décadas y al volver a recorrer los ríos esos cauces, tengo muy presentes las cualidades que las trajeron a mi tierra personal.
Valientes, reidoras y con labia. Capaces de pasar horas enteras escuchando, muriéndose de risa, consolando. Arquitectas de sueños, hacedoras de planes, ingenieras de la cocina, cantautoras de canciones de cuna.

Cuando las cabezas de las mujeres se juntan alrededor de “un fuego”, nacen fuerzas, crecen magias, arden brasas, que gozan, festejan, curan, recomponen, inventan, crean, unen, desunen, entierran, dan vida, rezongan, se conduelen.

Ese fuego puede ser la mesa de un bar, las idas para afuera en vacaciones, el patio de un colegio, el galpón donde jugábamos en la infancia, el living de una casa, el corredor de una facultad, un mate en el parque, la señal de alarma de que alguna nos necesita o ese tesoro incalculable que son las quedadas a dormir en la casa de las otras.

Las de adolescentes después de un baile, o para preparar un examen, o para cerrar una noche de cine. Las de “veníte el sábado” porque no hay nada mejor que hacer en el mundo que escuchar música, y hablar, hablar y hablar hasta cansarse. Las de adultas, a veces para asilar en nuestras almas a una con desesperanza en los ojos, y entonces nos desdoblamos en abrazos, en mimos, en palabras, para recordarle que siempre hay un mañana. A veces para compartir, departir, construir, sin excusas, solo por las meras ganas.
El futuro en un tiempo no existía. Cualquiera mayor de 25 era de una vejez no imaginada…y sin embargo…detrás de cada una de nosotras, nuestros ojos.
Cambiamos. Crecimos. Nos dolimos. Parimos hijos. Enterramos muertos. Amamos. Fuimos y somos amadas. Dejamos y nos dejaron. Nos enojamos para toda la vida, para descubrir que toda la vida es mucho y no valía la pena. Cuidamos y en el mejor de los casos nos dejamos cuidar.

Nos casamos, nos juntamos, nos divorciamos. O no.

Creímos morirnos muchas veces, y encontramos en algún lugar la fuerza de seguir. Bailamos con un hombre, pero la danza más lograda la hicimos para nuestros hijos al enseñarles a caminar.

Pasamos noches en blanco, noches en negro, noches en rojo, noches de luz y de sombras. Noches de miles de estrellas y noches desangeladas. Hicimos el amor, y cuando correspondió, también la guerra. Nos entregamos. Nos protegimos. Fuimos heridas e inevitablemente, herimos.

Entonces…los cuerpos dieron cuenta de esas lides, pero todas mantuvimos intacta la mirada. La que nos define, la que nos hace saber que ahí estamos, que seguimos estando y nunca dejamos de estar.

Porque juntas construimos nuestros propios cimientos, en tiempos donde nuestro edificio recién se empezaba a erigir.
Somos más sabias, más hermosas, más completas, más plenas, más dulces, más risueñas y por suerte, de alguna manera, más salvajes.

Y en aquel tiempo también lo éramos, sólo que no lo sabíamos. Hoy somos todas espejos de las unas, y al vernos reflejadas en esta danza cotidiana, me emociono.

Porque cuando las cabezas de las mujeres se juntan alrededor “del fuego” que deciden avivar con su presencia, hay fiesta, hay aquelarre, misterio, tormenta, centellas y armonía. Como siempre. Como nunca. Como toda la vida.

Para todas las brasas de mi vida, las que arden desde hace tanto, y las que recién se suman al fogón.

LA PACHAMAMA

Tal vez la veneración a la Pachamama, sea la más remota demostración religiosa de la región andina de América del Sur.
Imagen: Google


Ritual de la Pachamama -Imagen: Google-
No la encontramos marcada en rojo en los almanaques, hoy 1º de agosto, señala el fin de la época seca, donde los pastores y agricultores le piden amablemente permiso a la Pacha –La Madre Tierra-, para henderla y sembrarla.

La Pacha hoy se halla lista para recibir los regalos de sus hijos, juntan leña, se preparan las comidas y bebidas.

Hojas de Muña Muña - Imagen: Google
La muña muña, es puesta en un hornillo o incensario, preparados a ‘limpiar’ la vivienda desocupada, esperando espantar a los malos espíritus y alejar a las enfermedades.

Se queman hierbas como khoa o muña-muna, produciendo un humo azul con un perfume intenso que bañan los cerros.

Imagen: Google
En éste día la Pacha permite señalar a las ovejas y cabras, por la tarde las familias se dirigen a los corrales.
Luego comienza la enflorada: colocan pompones multicolores a los animales. Con pequeños tajos en los bordes de las orejas de las cabras y ovejas –cada familia tiene su propia marca- así pueden distinguirlas cuando andan mezcladas por los cerros.

Imagen: Google
La conmemoración comienza en la medianoche del 31 de julio, cavan un pozo en un lugar escogido para ofrecer los regalos a la tierra: la Corpachada, un poco de chicha, trocitos de lana de alpaca coloreada, algo rojo.
Imagen: Google

Según lo que escuché ayer por la radio en una entrevista, el alcohol y los cigarrillos se están dejando de lado, porque si perjudican a las personas a la Madre Tierra también.

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EL CIRCO DE LA MARIPOSA

Mientras el crecimiento de la Gran Depresión un empresario de un circo de renombre lleva su compañía a través del paisaje devastado de América.
En medio de los viajes descubre a Will, un hombre sin piernas y brazos, siendo parte de un carnaval como atracción, llevando una vida reducida con desánimo.
El encuentro con el empresario del circo, despierta esperanza, un lugar de fantasías donde personas diferentes encuentran un Hogar, donde dejan de sentirse ‘raros’ y sacan beneficio a sus diferencias.


Primera parte subtitulada, Click en la imagen




Segunda Parte




Cortometraje ganador del concurso anual de cortos que organiza The Doorpost Film Project
Director: Joshua Weigel
Productores ejecutivos: Nathan Elliott, Jon Phelps, Esther Phelps y Bob Yerkes
Productor asociado: Natalie Burkholder

Nota Está coprotagonizado por el actor mexicano Eduardo Verástegui junto al actor principal: Nick Vujicic. Nick es un orador motivacional y director de Life Without Limbs, una organización para personas con discapacidad física. Nació en Melbourne, Australia, con una agenesia consistente en una tri-amelia.
Su vida estuvo llena de dificultades. Una de ellas fue no poder acudir a una escuela normal pese a no tener discapacidades mentales, Aprendió a escribir usando los dos dedos en su “pie” izquierdo, y utiliza un aparato que se introduce en su dedo más grande para sostener cosas. Aprendió a usar la computadora y a teclear con el método “heel and toe”.
Sufrió acoso en el colegio, que le afectó muy negativamente y, con ocho años, comenzó a plantearse el suicidio. Después de rogar por unos brazos y unas piernas, Nick comenzó a observar que sus logros eran la inspiración de muchos, y comenzó a agradecer que estaba vivo. Con diecisiete años comenzó a dar charlas a su grupo de oración y comenzó una organización sin ánimo de lucro.


Gracias! a Shuatas

BUGS BUNNY Y SU CUMPLEAÑOS

El conejo de ‘Qué hay de nuevo viejo’, cumplió ayer 70 años. El 27 de julio de 1940, hizo su presencia oficial con ‘Una Liebre Salvaje’ -A Wild Hare-, donde volvía loco al cazador Elmer al igual que en el resto de los capítulos.
Imagen: Google


Creado por Tex Avery y Robert McKimson, ya había aparecido en algunos cortos en 1938 y 1939. Bugs Bunny es uno de los dibujos animados más célebres de la historia junto a Mickey Mouse.

Dentro de sus frutos posee un Oscar, al mismo tiempo otras dos nominaciones, acaricia su propia estampilla y hacer gala de una estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood.

Bugs Bunny tiene el poder de alterar la realidad a su antojo, puede doblar y torcer las leyes de la física a su antojo, burlar constantemente a su adversario. Estos poderes sólo funcionan si se los usa para el bien. Tan pronto como se trata de ser malos o egoístas, sus poderes desaparecen.

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LA NOCHE DE LOS FEOS

"La Noche de los feos" es un cuento corto del escritor y poeta uruguayo Mario Benedetti, cargado de sentimientos. Dos personas con defectos en la cara que acentúa su fealdad, inician una extraña amistad. Ella es víctima de una operación en el rostro que le dejó deformado un pómulo en su mejilla, y él tiene un cráter repulsivo en el labio, huella de una quemadura sufrida cuando era pequeño.
Imagen: Mundo Fotos Net

Ambos somos feos. Ni siquiera vulgarmente feos. Ella tiene un pómulo hundido. Desde los ocho años, cuando le hicieron la operación. Mi asquerosa marca junto a la boca viene de una quemadura feroz, ocurrida a comienzos de mi adolescencia.

Tampoco puede decirse que tengamos ojos tiernos, esa suerte de faros de justificación por los que a veces los horribles consiguen arrimarse a la belleza. No, de ningún modo. Tanto los de ella como los míos son ojos de resentimiento, que sólo reflejan la poca o ninguna resignación con que enfrentamos nuestro infortunio. Quizá eso nos haya unido. Tal vez unido no sea la palabra más apropiada. Me refiero al odio implacable que cada uno de nosotros siente por su propio rostro.

Nos conocimos a la entrada del cine, haciendo cola para ver en la pantalla a dos hermosos cualesquiera. Allí fue donde por primera vez nos examinamos sin simpatía pero con oscura solidaridad; allí fue donde registramos, ya desde la primera ojeada, nuestras respectivas soledades. En la cola todos estaban de a dos, pero además eran auténticas parejas: esposos, novios, amantes, abuelitos, vaya uno a saber. Todos -de la mano o del brazo- tenían a alguien. Sólo ella y yo teníamos las manos sueltas y crispadas.

Nos miramos las respectivas fealdades con detenimiento, con insolencia, sin curiosidad. Recorrí la hendidura de su pómulo con la garantía de desparpajo que me otorgaba mi mejilla encogida. Ella no se sonrojó. Me gustó que fuera dura, que devolviera mi inspección con una ojeada minuciosa a la zona lisa, brillante, sin barba, de mi vieja quemadura.

Por fin entramos. Nos sentamos en filas distintas, pero contiguas. Ella no podía mirarme, pero yo, aun en la penumbra, podía distinguir su nuca de pelos rubios, su oreja fresca bien formada. Era la oreja de su lado normal.

Durante una hora y cuarenta minutos admiramos las respectivas bellezas del rudo héroe y la suave heroína. Por lo menos yo he sido siempre capaz de admirar lo lindo. Mi animadversión la reservo para mi rostro y a veces para Dios. También para el rostro de otros feos, de otros espantajos. Quizá debería sentir piedad, pero no puedo. La verdad es que son algo así como espejos. A veces me pregunto qué suerte habría corrido el mito si Narciso hubiera tenido un pómulo hundido, o el ácido le hubiera quemado la mejilla, o le faltara media nariz, o tuviera una costura en la frente.

La esperé a la salida. Caminé unos metros junto a ella, y luego le hablé. Cuando se detuvo y me miró, tuve la impresión de que vacilaba. La invité a que charláramos un rato en un café o una confitería. De pronto aceptó.
La confitería estaba llena, pero en ese momento se desocupó una mesa. A medida que pasábamos entre la gente, quedaban a nuestras espaldas las señas, los gestos de asombro. Mis antenas están particularmente adiestradas para captar esa curiosidad enfermiza, ese inconsciente sadismo de los que tienen un rostro corriente, milagrosamente simétrico. Pero esta vez ni siquiera era necesaria mi adiestrada intuición, ya que mis oídos alcanzaban para registrar murmullos, tosecitas, falsas carrasperas. Un rostro horrible y aislado tiene evidentemente su interés; pero dos fealdades juntas constituyen en sí mismas un espectáculos mayor, poco menos que coordinado; algo que se debe mirar en compañía, junto a uno (o una) de esos bien parecidos con quienes merece compartirse el mundo.

Nos sentamos, pedimos dos helados, y ella tuvo coraje (eso también me gustó) para sacar del bolso su espejito y arreglarse el pelo. Su lindo pelo.

"¿Qué está pensando?", pregunté.

Ella guardó el espejo y sonrió. El pozo de la mejilla cambió de forma.

"Un lugar común", dijo. "Tal para cual".

Hablamos largamente. A la hora y media hubo que pedir dos cafés para justificar la prolongada permanencia. De pronto me di cuenta de que tanto ella como yo estábamos hablando con una franqueza tan hiriente que amenazaba traspasar la sinceridad y convertirse en un casi equivalente de la hipocresía. Decidí tirarme a fondo.

"Usted se siente excluida del mundo, ¿verdad?"

"Sí", dijo, todavía mirándome.

"Usted admira a los hermosos, a los normales. Usted quisiera tener un rostro tan equilibrado como esa muchachita que está a su derecha, a pesar de que usted es inteligente, y ella, a juzgar por su risa, irremisiblemente estúpida."

"Sí."

Por primera vez no pudo sostener mi mirada.

"Yo también quisiera eso. Pero hay una posibilidad, ¿sabe?, de que usted y yo lleguemos a algo."

"¿Algo cómo qué?"

"Como querernos, caramba. O simplemente congeniar. Llámele como quiera, pero hay una posibilidad."

Ella frunció el ceño. No quería concebir esperanzas.

"Prométame no tomarme como un chiflado."
"Prometo."
"La posibilidad es meternos en la noche. En la noche íntegra. En lo oscuro total. ¿Me entiende?"
"No."
"¡Tiene que entenderme! Lo oscuro total. Donde usted no me vea, donde yo no la vea. Su cuerpo es lindo, ¿no lo sabía?"

Se sonrojó, y la hendidura de la mejilla se volvió súbitamente escarlata.

"Vivo solo, en un apartamento, y queda cerca."

Levantó la cabeza y ahora sí me miró preguntándome, averiguando sobre mí, tratando desesperadamente de llegar a un diagnóstico.

"Vamos", dijo.

No sólo apagué la luz sino que además corrí la doble cortina. A mi lado ella respiraba. Y no era una respiración afanosa. No quiso que la ayudara a desvestirse.

Yo no veía nada, nada. Pero igual pude darme cuenta de que ahora estaba inmóvil, a la espera. Estiré cautelosamente una mano, hasta hallar su pecho. Mi tacto me transmitió una versión estimulante, poderosa. Así vi su vientre, su sexo. Sus manos también me vieron.

En ese instante comprendí que debía arrancarme (y arrancarla) de aquella mentira que yo mismo había fabricado. O intentado fabricar. Fue como un relámpago. No éramos eso. No éramos eso.

Tuve que recurrir a todas mis reservas de coraje, pero lo hice. Mi mano ascendió lentamente hasta su rostro, encontró el surco de horror, y empezó una lenta, convincente y convencida caricia. En realidad mis dedos (al principio un poco temblorosos, luego progresivamente serenos) pasaron muchas veces sobre sus lágrimas.

Entonces, cuando yo menos lo esperaba, su mano también llegó a mi cara, y pasó y repasó el costurón y el pellejo liso, esa isla sin barba de mi marca siniestra.

Lloramos hasta el alba. Desgraciados, felices. Luego me levanté y descorrí la cortina doble.

Mario Benedetti

HOY: HABLAMOS DE VALENTINA

He tomado prestadas las palabras de Karina, mamá de Valentina




LO QUE ME ENSEÑO VALENTINA
Estos meses fueron muy movilizadores en mi vida. Hubo un antes y un después de empezar la búsqueda de un diagnóstico para mi hija…

Yo tenía una escala de prioridades definida, que creía “inmodificable”; de repente hubo un clic que cambió todo.

Valen fue una beba muy buscada y deseada para nosotros, que vino a derribar el temible fantasma de una posible esterilidad…Un médico que un día dijo “usted no podrá concebir de forma natural”, y casi derriba mi vida…

No dejé que eso me venza, y un 6 de enero llego la ansiada confirmación de mi embarazo (un verdadero regalo de Reyes). A partir de allí todo fue perfecto, embarazo con complicaciones, pero nada grave, un parto más que soñado, una beba hermosa…

Los meses pasaban y dentro de mi corazón de mamá recién estrenado algo me decía que las cosas no eran tan perfectas…

El pediatra no me daba crédito, “sos primeriza”, como si eso fuese pecado…Los demás me tildaban de obsesiva y… ¡me mandaban al psicólogo!

Valentina no dormía, era irritable, luego “demasiado ordenadita” (una bella cualidad según los demás), luego estereotipada, poco segura en su marcha… Pero para todos “perfecta”.

Sus problemas con el sueño nos llevaron al neurólogo, gracias a mi “insistencia en buscarle enfermedades que no tenía”, y comenzaron la búsqueda de diagnósticos, los estudios y las evaluaciones.

Si tenía ALGO, aunque no se supiese bien QUE… Y le pusieron etiquetas, “trastorno de la regulación”,”Déficit en la integración sensorial”, “TGD-NE”.

Tantos nombres técnicos, tantas letras con poco sentido en nuestra vida… Y Valentina mientras tanto sufría, y nosotros a su lado…
Interminables noches en vela, dolorosas búsquedas en Internet… Comienzo de terapias, y comienzo de un duelo…
Debíamos duelar a esa hija perfecta, enojarnos, culparnos, llorar, gritar y patalear (Tal vez en un desesperado intento de ser “como ella”, de sentir por ella sus berrinches con autoagresiones incluidas). Pero por sobre todas las cosas, debíamos volver a “parir”, porque ahora tenemos una hija “especial”… A la que amamos igual que a la otra (ni más, ni menos), esa hija que nos necesita un poco más que la otra, y hasta un poco más fuertes…
Pero en mi vida hay un antes y un después del diagnóstico…

Ahora no muero por comprarle esas zapatillas de moda que nadie tiene en el barrio, ni por hacerle el peinado más prolijo de todas las nenas de la guardería… Ahora me deja en vela conseguirle el tratamiento más innovador, el mejor terapeuta y que la obra social los apruebe sin peros…Y que Valen sea la nena más feliz y amada del mundo…


Todos los días me enseña tanto…Que la felicidad se construye de pequeños momentos, que la mirada de los demás se puede desvanecer si me concentro en ayudarla en sus rabietas, que los logros pequeños a veces se convierten en escaladas al Aconcagua si viene de ella… Que no es buena madre la que nunca se enoja, ni se cansa y vive con una sonrisa de utilería en el rostro, sino la que llora sobre la cuna de una beba que no puede dormir, la que viaja en el tren apretada y peleando por un asiento con su niña gritando en brazos…

Que nadie es perfecto, pero que de los errores se aprende, y mucho…
Que no estar de acuerdo con un médico no es soberbia, sino ganas locas de ayudar a mi hija… ¿Acaso no soy quien más la conoce en este mundo?
Aprendí a pelear para que sus derechos sean respetados, y tras ella los de los demás niños en iguales condiciones…
Pero, por sobre todas las cosas, aprendí que la palabra discapacidad no debe dar miedo, sino ganas de seguir peleando cada día mas…
Porque, por suerte, el certificado de Valentina dice “discapacidad mental” y no “discapacidad para dar y recibir amor”, que en eso tiene capacidades de sobra…

Click y llegas a su casita




AMIGOS VITALICIOS

Hoy celebramos el Día del Amigo en nuestro país en ésta entrada del 2007, les cuento un poco sobre el por qué.
Picnic’s, almuerzos, cenas...o simplemente encontrarse con amigos a tomar unos mates y recordar anécdotas.

Imagen: Google



Yo, no necesito conversar porque adivino que ya sabes como soy, tú me has conocido siempre.

Tú, cuando me miras puedes ver dentro de mi lo que ni yo puedo entender, yo te he conocido siempre.

Significa que siempre serás mi amigo, Amis per sempre, Significa un amor que nunca terminará. No es sólo un verano o una primavera.

Te siento cerca de mí, incluso cuando estamos separados, solamente el saber que estás en este mundo, puede calentar mi corazón, Amigos vitalicios, No solamente un verano o una primavera, Amigos para siempre.


Ven, nos queda tanto por vivir, buenos momentos que podemos compartir ya solo se vivir contigo. Se que como un día partirás, pero también se que jamás olvidarás la amistad que nos ha unido.

Entre mates, risas, les envito a bailar con Los Manolos...utilizando solo las partes del cuerpo que aún conserven esa energía

Click y enciendes la música










FELIZ DÍA A TOD@S

WHIZKIDGAMES

Dayana ha tenido la cortesía de contarme sobre un sitio con juegos para niños con autismo.
Imagen: WWWhat's new


Un portal, donde han desarrollado dieciséis juegos terapéuticos todos ellos enfocados a acciones cotidianas como por ejemplo: vestirse, ir a la escuela....

Para utilizarlo, simplemente debemos seleccionar un juego y éste empezará automáticamente, sin distracciones de ningún tipo.

Si deseamos ver el juego en pantalla completa podemos pulsar F11 o en la flecha que indica el portal (la podemos ver en la parte superior derecha).

El portal se encuentra en inglés, algunos niñ@s aprenden el idioma desde el jardincito, espero les sea útil.

Fuente: → Juan Diego Polo de WWWhat's new
Sitio para Juegos: → WhizKidGames
Sitio para Padres y Profesores: → AutismGames

MIRA COMO TIEMBLO

Mira cómo tiemblo dentro de tu abrazo y húmedo de vos a la intemperie me derribo y pierdo todo lo ganado tan pequeño voy de mi canción...a tu beso.
Imagen: Google


Yo que subí el Himalaya en dos horas montado de un gran caracol
y lo bajé al trotecito silbando bajito así como si nada
yo que he toreado en las Ventas cuatro dinosaurios al rayo del sol
y por la noche nos fuimos borrachos perdidos los cinco de fiesta
yo que bajé al infierno en bicicleta
yo que bailé con el diablo un rock and roll.

Yo que fui reina de Egipto y en leche de cabra solía bañarme,
Yo que he emigrado a la luna y bailado desnuda en medio de Plutón.
Yo que he sido Dulcinea y los trovadores solían cantarme,
Que te ofrecí la manzana y en una semana te di el corazón.
Yo, que bordé una bandera en Granada,
Yo, que besé a Peter Pan, en el balcón...

Click para escuchar la canción






Fede Comin y Elena Bugedo

LIBROS Y VIDEOS

Libros para leer en casa, con palabras simples e ilustraciones cálidas y entretenidas. Niñ@s con obstáculos, resaltando las cualidades.
Imagen: Google

El Cazo de Lorenzo: de Isabelle Carrier, francesa, dos hijas. Estudió en la escuela superior de Arte de Estrasburgo -Arts Décoratifs- antes de dedicarse a escribir e ilustrar libros para niños.

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Por cuatro esquinitas de nada: habla sobre la amistad, la diferencia y la exclusión, con una idea gráfica curiosa.
El autor Jérôme Rouillier, esposo de Isabelle Carrier.

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Por último, les dejo un video que antes he publicado, Mi Hermanito de la Luna: Frédéric Philibert es el padre de un niño autista y ha realizado este dibujo animado, donde una niña cuenta las impresiones de su hermanito. Con un lenguaje simple, relata sus vivencias, la voz corresponde a su hija.

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