
Resulta que estaba leyendo esto y cuando vi las palabras “para todos los hombres del mundo” me acordé que el olvido está lleno de memoria y enseguida me vino a la mente Macedonio...Hay un mundo para todo nacer, y el no nacer no tiene nada de personal, es meramente no haber mundo. Nacer y no hallarlo es imposible; no se ha visto a ningún yo que naciendo se encontrara sin mundo, por lo que creo que la Realidad que hay la traemos nosotros y no quedaría nada de ella si efectivamente muriéramos, como temen algunos.
Artículo, foto y videos de VAGABUNDIA
...y me di cuenta que es una pena que su delirio fuera falso y que el tiempo demostrara que hay quienes nacen sin mundo y eso que traen debajo del brazo ya no es un pan sino una realidad miserable que no pueden cambiar y de la que no pueden huir porque Tata Dios no los proveyó de una visa que los habilitara para hacerse de un lugar. Les dio piel morena, amarilla o roja; les torció los ojos; los hizo más altos o más bajos; más gordos o más flacos; les insertó genes que les obligan a modular palabras extrañas o sonidos guturales; les inculcó costumbres estrafalarias y no, no tuvo la precaución de usar el mismo molde para todos así que los repartió así, al azar, con lo que los transformó a algunos en dueños y a otros en parias sin futuro. Todo, simplemente, porque se le olvidó enviarlos a este mundo sin papeles debidamente sellados que los habilitaran para ir de acá para allá sin que los miraran feo.
Cuéntame el cuento, del árbol dátil, de los desiertos, de las mezquitas de tus abuelos
dame los ritmos de las darbucas y los secretos que hay en los libros que yo no leo...
Contamíname, pero no con humo que asfixia el aire.
ven, pero sí con tus ojos y con tus bailes
ven, pero no con la rabia y los malos sueños
ven, pero sí con los labios que anuncian besos.
Contamíname, mézclate conmigo que bajo mi rama tendrás abrigo.
Cuéntame el cuento de las cadenas que te trajeron, de los candados y los viajeros
dame los ritmos de los tambores y los voceros, del barrio antiguo y del barrio nuevo.
Cuéntame el cuento de los que nunca se descubrieron, del río verde y de los boleros.
dame los ritmos de los busuquis los ojos negros, la danza inquieta del hechicero.
Contamíname...
...y recordé a mi abuelo cantando tunas y hablando de una tierra allende los mares que jamás volvió a pisar porque había tenido la suerte de haber encontrado su rinconcito

...y supuse que el miedo y el hambre que lo habían obligado a partir y a buscar alguna clase de destino eran el mismo miedo y el mismo hambre que hoy tienen tantos otros.
...y me di cuenta que la casualidad lo había hecho nacer en un tiempo de brazos abiertos.
...y sentí vergüenza.
...y sentí asco.
To beef or not to beef!
mi vida aquí no daba más me fui en un trip to gringolandia.
A San la Mierda yo recé y rajé
me fui a llenar de frititos mi estorage.
Y allá fui por mi grincar me fui dejando todo pending...beibi
el aire acondicionado iba a rajar, al fin, mi raja de assman ¡forrándose!
coyotes de Laredo...comemierdas...
Calor feroz...brujerías...
Con la vieja de Haydé me fui a cruzar
con fiebre y con miedo también, el Río Bravo.
Narcocorridos de Ciudad Juárez
tonto de mí, que allí silbé La Cucaracha.
For the price of a muffin yugué a lo Cheyenne, ¡man! ¡Tal cual!
y por todo el puto ruido, ese del futuro allí...también
leen el Evangelio según Hitler a la hora de almorzar
y yo allí
pensando en vos siempre
pensando en vos siempre
pensando en vos siempre
siempre extrañándote.
Mejor hacer silencio y ver cómo se hunde la próxima balsa, como el tipo de la aduana me mira de reojo, como se termina de construir el muro...
Mejor...mejor me callo...
Me he puesto grande, ya ves
sólo le pido a la vida que no me duela
y no estar aquí si cae más mierda del cielo.






















